Libros de Hombre Lobo
La Luna descartada del Alfa
Estaba embarazada de tres meses cuando el auto me atropelló. Tumbada en el suelo, apenas aferrándome a la vida, llamé a mi esposo, el Alfa Ethan, una y otra vez. No me contestó. Cuando por fin desperté del dolor, vi una publicación de su primer amor, Ivy. "Gracias, Alfa. Sabes que me da mucho miedo la oscuridad, así que te quedaste conmigo toda la noche. Incluso despejaste toda tu agenda hoy para llevarme a la subasta, solo para darme el mejor regalo del mundo. ¡Estoy tan feliz!". En ese momento, lo entendí todo. Mientras yo luchaba por proteger a nuestro hijo, él estaba con otra loba. Con calma, le di "me gusta" a su publicación y guardé el celular. Ya que él había elegido a su primer amor, yo decidí dejarlo ir. Dentro de siete días, abandonaría su mundo para siempre, con nuestro hijo.
Mi hermana me robó a mi compañero y se lo permití
"Mi hermana amenaza con quitarme a mi compañero. Y yo dejo que se lo quede." Nacida sin lobo, Seraphina es la vergüenza de su manada, hasta que una noche de borrachera la deja embarazada y casada con Kieran, el despiadado Alfa que nunca la quiso. Pero su matrimonio de una década no fue un cuento de hadas. Durante diez años, soportó la humillación: Sin título de Luna. Sin marca de apareamiento. Solo sábanas frías y miradas más frías aún. Cuando su perfecta hermana regresó, Kieran pidió el divorcio la misma noche. Y su familia estaba feliz de ver su matrimonio roto. Seraphina no luchó, sino que se fue en silencio. Sin embargo, cuando el peligro acechó, verdades asombrosas salieron a la luz: ☽ Esa noche no fue un accidente ☽ Su "defecto" es en realidad un don raro ☽ Y ahora todos los Alfas -incluido su exmarido- pelearán por reclamarla Lástima que ya está cansada de ser poseída. *** El gruñido de Kieran vibró en mis huesos mientras me sujetaba contra la pared. El calor de su cuerpo atravesaba capas de tela. "¿Crees que irte es tan fácil, Seraphina?" Sus dientes rozaron la piel inmaculada de mi garganta. "Tú. Eres. Mía." Una mano ardiente subió por mi muslo. "Nadie más te tocará jamás." "Tuviste diez años para reclamarme, Alfa." Mostré los dientes en una sonrisa. "Es curioso cómo solo recuerdas que soy tuya... cuando me estoy yendo."
Recupera a la Luna abandonada
La noche en que descubrí que la amante de mi esposo estaba esperando a su heredero, sonreí para las cámaras... mientras ya le tenía preparada la caída. Scarlett nació como una reina-heredera de un poderoso legado, Luna de la Manada Luna Oscura por sangre y por sacrificio. Ella le dio todo a Alexander: su amor, su lealtad, su vida. A cambio, él mostrarse públicamente con su amante frente a la manada... y se atrevió a llamarlo deber. Pero Scarlett no iba a quedarse hecha polvo en un rincón, llorando como una más. Llevará su corona de espinas, con orgullo. Destruirá cada mentira que dijeron sobre ella, y cuando ataque, va a ser inolvidable. Ese Alfa olvidó de que la mujer a la que traicionó es mucho más peligrosa que la chica que lo amó alguna vez.
Eres mía, Omega
Allison se enamoró de Ethan Iversen, el futuro Alfa de la manada Moonlight Crown. Siempre deseaba que él la mirara, siquiera una vez. Ethan, en cambio, era un Alfa arrogante. Para él, una Omega débil jamás podría ser su compañera. Ryan Iversen, el primo de Ethan, había regresado del extranjero y era el verdadero heredero de la manada. Sin embargo, nunca intentó reclamar la posición ni mostró interés en ella. Ryan era un Alfa popular, con fama de mujeriego. Sin embargo, al regresar a la manada, algo llamó fuertemente su atención: Allison.
Ese príncipe es una chica: La compañera esclava cautiva del malvado rey
Ellos no saben que soy una chica. Todos me miran como si fuera un hombre, un príncipe. Su especie compra humanos para satisfacer sus lujuriosos deseos. Y cuando ellos llegaron a nuestro reino para llevar a mi hermana, intervine para protegerla. Fue así como ellos también terminaron comprándome. El plan era escapar, pero mi hermana y yo nunca tuvimos una oportunidad. ¿Cómo iba a saber que nuestra prisión sería el lugar más fortificado de su reino? Se suponía que debía quedarme en el anonimato, pues no tenían un uso para mí. Solo era alguien a quien nunca debían comprar. Pero entonces, el hombre más poderoso de la salvaje tierra, su despiadado rey bestia, se interesó por ese "principito bonito". ¿Cómo podremos sobrevivir en este reino brutal, donde todos odian a los de nuestra especie y no tienen piedad de nosotros? ¿Y cómo puede alguien, con un secreto como el mío, convertirse en una esclava sexual? Nota del autor: es una novela de romance oscuro, apta solo para mayores de edad. Espera varios temas sensibles, como la violencia. Si eres un lector experimentado de este género, buscas algo diferente y estás preparado para entrar sin saber qué es lo que te espera, ¡entonces sumérgete en esta aventura! . De la autora del bestseller internacional "La Esclava Más Odiada Del Rey"
Luna abandonada: Ahora intocable
Durante ocho años, Cecilia Moore fue la Luna perfecta: siempre leal y sin marcar. Hasta el día en que encontró a la realidad: su compañero Alfa en su cama con una loba joven y pura. En un mundo dominado por linajes y lazos de apareamiento, Cecilia siempre fue la rara, la que no encajaba del todo. Pero ahora, está harta de jugar según las reglas de los lobos. Sonríe, mientras le entrega a Xavier los informes financieros trimestrales,y bien sujetos al final, están los papeles del divorcio. "¿Estás molesta?" él gruñe. "Lo suficiente como para cometer un locura," responde ella, con Se gesta bajo el mismo techo, pero entre ellos ya no hay hogar, solo una guerra silenciosa. Xavier todavía se cree el Alfa en su hisoria, pero Cecilia ya está harto de seguir. Con cada mirada helada y movimiento calculado, ella se prepara para desaparecer de su mundo, como la compañera que él nunca mereció. Y cuando al fín él comprenda la fortaleza del corazón que rompió... Puede que ya sea demasiado tarde para recuperarlo.
Tres motociclistas Alfa quieren un matrimonio abierto
Riley lo dio todo por su matrimonio hasta que descubrió que su marido y su hermanastra la engañaban. La traición la destrozó... pero solo por un momento, ya que le propuso lo único que él siempre había querido: un matrimonio abierto. Él pensó que ella se derrumbaría, pero en su lugar eligió vengarse. Y nada le dolió más que el hecho de que su mujer eligiera a sus tres mejores amigos para ayudarla a conseguirlo. Tres despiadados motociclistas. Tres hombres que no comparten a menos que el riesgo valga la pena. Tres Alfas que convirtieron a Riley en la suya en el momento en que ella les dijo que sí. Ahora, cada noche, ella les da lo que su esposo daba por sentado: gemidos, rendición y algo peligrosamente parecido al amor. Él observa desde la barrera, ardiendo, arrepintiéndose, pero ya es demasiado tarde. Porque ella no solo está recuperando su poder, sino que se está asegurando de que él sienta lo que es ser reemplazado. ¿Y lo peor? Nunca esperó que ella se enamorara de ellos. Y que ellos se enamoraran de ella. Él rompió sus votos. Ellos están rompiendo todas las reglas. ¿Y Riley? Ella apenas está empezando.
Elegida por el maldito Rey Alfa
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo: enorme, brutal, y maldito hasta la médula. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido de ella con vida. Entonces, ¿por qué me eligió a mí? La omega, la más baja en la jerarquía de la manada, gorda e indeseable. A la que mi propia manada ofreció como si no valiera nada. Se suponía que una noche con el despiadado rey acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora anhelo al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no conoce el amor. No tiene compañeras. Él toma. Posee. Y nunca se queda. Qué mal para él... No soy la chica débil y patética que desecharon. Soy algo mucho más peligroso: la única capaz de deshacer su maldición... o hacer tambalear su reino.
Abandonada por la manada, unida al rey licántropo secreto
Creí que era la compañera del poderoso Alfa Jase Davenport. Como una Omega sin lobo, pasé dos años organizando su vida y calentando su cama, confiando ciegamente en sus palabras. Hasta que una mañana, un titular de chismes rompió mi ilusión. Jase acababa de reclamar públicamente a su Luna Destinada. Y la mujer que sonreía íntimamente a su lado era Kira Parrish, mi cruel hermanastra. Él ni siquiera se disculpó; solo me envió un frío mensaje ordenándome actualizar su agenda como a una simple empleada. Para empeorar las cosas, mi madre me llamó con una satisfacción venenosa. "¿De verdad creías que un Alfa se conformaría con una criatura defectuosa como tú?" Me dio un ultimátum: o me casaba con el viejo y abusivo Alfa Henderson para beneficiar a la familia, o congelaría el fondo fiduciario de mi difunto padre, dejándome en la calle sin un centavo. Una nauseabunda oleada de humillación me invadió. Nunca fui su compañera, solo un reemplazo temporal. Me tenían acorralada, lista para ser vendida como propiedad mientras ellos destruían mi vida. Pero a medida que el pánico disminuía, una claridad fría tomó su lugar. El testamento de mi padre solo exigía un vínculo legal de apareamiento para darme mi dinero, no especificaba con quién. Esa misma mañana, contacté a un peligroso renegado ahogado en deudas y le propuse un matrimonio por contrato. Lo que nadie sabía era que mi nuevo esposo de conveniencia era en realidad el Rey Licántropo, y estaba a punto de poner el mundo entero a mis pies.
No me dejes, Mate
"¡Ahhh!". Estaba hecha un desastre y no paraba de gemir. No quería sentir nada por ese hombre. Lo odiaba. Sus manos empezaron a recorrerle todo el cuerpo. Cuando él bajó la cremallera de su vestido, ella no pudo evitar soltar un grito ahogado, pues su espalda y su cintura quedaron al descubierto de repente. "¡No me toques…!". Los dedos de él le acariciaron la espalda desnuda y ella hundió la cabeza en la almohada. Sus caricias le provocaron un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo. Él le susurró al oído con voz grave y enfadada: "Haré que te olvides de sus besos y todo. Cada vez que toques a otro hombre, solo pensarás en mí". - - - Ava Adler era una omega. La gente se burlaba de ella porque la consideraban fea y poco atractiva. Pero Ava amaba en secreto al chico malo, Ian Dawson. Él era el futuro Alfa de la Manada Sombra Mística. Sin embargo, no le importaban las reglas ni las leyes, ya que solo le gustaba jugar con las chicas. Ava no se dio cuenta de la arrogancia de Ian hasta que el destino los unió. Él la descuidó y la hirió profundamente. ¿Qué pasaría cuando Ava resultara ser una chica hermosa que pudiera conquistar a cualquiera, e Ian se arrepintiera de sus decisiones? ¿Y si ella tenía una identidad secreta que aún no se había revelado? ¿Y si la situación cambiara y fuera Ian quien le suplicara que no lo dejara?
Destinada a mi gran cuñado
Su vida era perfecta hasta que conoció al hermano mayor de su novio. Había una regla en la manada Night Shade: si el Alfa rechazaba a su pareja, perdería su posición. Y la vida de Sophia estaba relacionada con esa ley, pues era una Omega que salía con el hermano menor del Alfa. Bryan Morrison, el Alfa actual, no solo era un hombre de sangre fría, sino también un encantador hombre de negocios. De hecho, su nombre era suficiente para poner a temblar a las demás manadas, pues era conocido por ser muy despiadado. ¿Y si por un giro del destino su camino se entralazaba con el del Sophia?
La huella del Alfa
Marcus Wolf, el CEO de Wolf Industries y el alfa más temido de la ciudad, cometió un error hace cinco años: despreciar el lazo que lo unía a su "Luna". Tras una boda por obligación, desterró a su joven esposa a una propiedad remota, condenándola al olvido. Él buscaba poder; ella era solo un estorbo de bajo rango. Pero el destino tiene sus propias leyes. Un acuerdo diplomático vital para su imperio exige la presencia de la esposa del Alfa. Marcus espera encontrar a la niña sumisa que dejó atrás, pero se topa con un muro de hielo. Ella ha vuelto: poderosa, sofisticada y, lo más perturbador, capaz de ocultar su rastro. Marcus ya no puede olerla, pero su instinto nunca ha tenido tanta hambre. Por ley, ella le pertenece. Por elección, ella lo desprecia. Que comience la cacería.
La Luna Preciosa del Rey Licántropo
Narine nunca esperó sobrevivir. No después de lo que le hicieron a su cuerpo, mente y alma. Pero el destino tenía otros planes. Rescatada por el Supremo Alfa Sargis, el líder más temido del reino, termina bajo la protección de un hombre que no conoce... y un vínculo que no comprende. Sargis no es ajeno al sacrificio. Implacable, ambicioso y leal al vínculo sagrado de almas gemelas, ha pasado años buscando el alma que el destino le prometió. Nunca imaginó que esta llegaría a él rota, al borde de la muerte y temerosa de su propia sombra. Nunca tuvo intención de enamorarse de ella... pero lo hizo. Fuerte y rápido. Y destruiría el mundo antes de permitir que alguien la hiera de nuevo. Lo que comienza en silencio entre dos almas fracturadas lentamente se convierte en algo íntimo y real. Pero la recuperación nunca sigue un camino recto. Con la corte murmurando, el pasado acechando sus pasos y el futuro pendiendo de un hilo, su vínculo se pone a prueba una y otra vez. Porque enamorarse es una cosa, pero sobrevivir al amor es otra. Narine debe decidir si puede sobrevivir siendo amada por un hombre que arde como el fuego, cuando todo lo que ha conocido es cómo no sentir. ¿Se encogerá por el bien de la paz, o se alzará como Reina por el bien de su alma? Para los lectores que creen que incluso las almas más fracturadas pueden sanar, y que el verdadero amor no te salva, sino que te acompaña mientras te salvas a ti mismo.
La transformación de la Luna fea
Lyric había pasado toda su vida siendo odiada. La humillaban por las cicatrices de su rostro, y todo el mundo la rechazaba, incluso su propio compañero. Siempre le decían que era fea. Su compañero solo la mantenía cerca para ampliar su influencia. En cuanto consiguió lo que quería, la rechazó, dejándola desesperada y sola. Entonces apareció él. El primer hombre que le dijo que era hermosa. El primero que le hizo sentir lo que era ser amada. Fue solo una noche, pero todo cambió. Para Lyric, él era un santo, un salvador. Para él, ella fue la única mujer que consiguió que él alcanzara el clímax, algo que llevaba años sin lograr. Lyric pensó que por fin su vida cambiaría. Pero él también mintió, como todos los demás. Y cuando descubrió quién era realmente, se dio cuenta de que no solo era peligroso, sino que era el tipo de hombre del que nunca logras escapar. Lyric quería huir. Anhelaba ser libre. Pero también quería encontrar su propio camino, recuperar el respeto por sí misma y renacer de las cenizas. Al final, terminó arrastrada a un mundo oscuro al que jamás quiso pertenecer.
Del Omega Rechazado al Lobo Blanco Supremo
Estaba muriendo en el banquete, tosiendo sangre negra mientras la manada celebraba el ascenso de mi hermanastra, Lidia. Al otro lado del salón, Caleb, el Alfa y mi Compañero Predestinado, no parecía preocupado. Parecía molesto. —Ya basta, Elena —su voz retumbó en mi cabeza—. No arruines esta noche con tus mentiras para llamar la atención. Le supliqué, diciéndole que era veneno, pero él simplemente me ordenó salir de la Casa de la Manada para no ensuciar el piso. Con el corazón destrozado, exigí públicamente la Ceremonia de Ruptura para romper nuestro vínculo y me fui a morir sola en un motel de mala muerte. Solo después de que di mi último aliento, la verdad salió a la luz. Le envié a Caleb los registros médicos que probaban que Lidia había estado envenenando mi té con acónito durante diez años. Él enloqueció de dolor, dándose cuenta de que había protegido a la asesina y rechazado a su verdadera compañera. Torturó a Lidia, pero su arrepentimiento no podía traerme de vuelta. O eso pensaba él. En el más allá, la Diosa Luna me mostró mi reflejo. No era una inútil sin lobo. Era una Loba Blanca, la más rara y poderosa de todas, suprimida por el veneno. —Puedes quedarte aquí en paz —dijo la Diosa—. O puedes regresar. Miré la vida que me robaron. Miré el poder que nunca pude usar. —Quiero regresar —dije—. No por su amor. Sino por venganza. Abrí los ojos y, por primera vez en mi vida, mi loba rugió.
El Alfa y su pareja rechazada
La vida era un lecho de rosas para Debra, la hija del Alfa, hasta que tuvo una aventura de una noche con Caleb. Estaba segura de que él era su pareja designada por la Diosa de la Luna. Pero este hombre odioso se negó a aceptarla. Pasaron semanas antes de que Debra descubriera que estaba embarazada. Su embarazo fue una vergüenza para ella y para todos los que amaba. No sólo ella fue expulsada, sino que su padre también fue perseguido por los usurpadores. Afortunadamente, sobrevivió con la ayuda de la misteriosa Manada Espina. Pasaron cinco años y Debra no supo nada de Caleb. Un día sus caminos se volvieron a cruzar. Ambos estaban en la misma misión: llevar a cabo investigaciones secretas en el peligroso pueblo de Roz por la seguridad y la posteridad de sus respectivas manadas. Caleb todavía se mostraba frío con ella. Pero con el paso del tiempo, se enamoró perdidamente de ella. Intentó compensar el abandono de Debra, pero la chica ya no lo quería. Estaba empeñada en ocultarle que tenían una hija y también en hacer una ruptura limpia. ¿Qué les deparaba el futuro a los dos mientras viajaban por el pueblo de Roz? ¿Qué tipo de secretos encontrarían? ¿Caleb se ganaría el corazón de Debra y conocería a su adorable hija? ¡Descúbralo!
Luna sin loba: rechazada por la manada, deseada por el Alfa
En un mundo donde la debilidad se pagaba con la vida, Ava Grey había nacido sin una loba. Por eso, solo había conocido el rechazo y el sufrimiento. Los suyos la habían repudiado, y una extraña cicatriz la marcaba con un secreto que aún no lograba comprender. Más que nada, deseaba liberarse de todo eso. Entonces, en la noche de la Gala Lunar, su vida cambió. Todo comenzó con una sola mirada. Un breve encuentro. Un vínculo se formó en contra de toda razón, atándola a Lucas Westwood, el Alfa de la manada rival, justo el hombre del que debería haberse mantenido alejada. Rodeada de odio, de conflictos crecientes y de un destino del que no podía escapar, Ava terminó por comprender que aquello que la hacía diferente no era una maldición. Era un poder que otros anhelaban y temían a la vez. Conforme crecía la tensión, las manadas se encaminaban hacia la guerra. Las alianzas comenzaron a romperse. En medio de todo aquello, una verdad comenzó a revelarse lentamente. El verdadero peligro no era el monstruo contra el que creían estar luchando.
El ascenso de la Luna fea
Lyric había pasado su vida siendo odiada. Era acosada por su rostro lleno de cicatrices y despreciada por todos, incluyendo a su propio compañero. Todos le decían que era fea. Su compañero solo la mantenía cerca para ganar territorio, y en el momento en que consiguió lo que quería, la rechazó, dejándola rota y sola. Entonces, conoció al primer hombre que la llamó hermosa. El primero que le mostró lo que se siente ser amada. Fue solo una noche, pero lo cambió todo. Para Lyric, él era un santo, un salvador. Para él, ella era la única mujer que había logrado serlo sentir pleno en la intimidad, un problema que había estado enfrentando durante años. Lyric pensó que su destino finalmente sería diferente, pero como todos los demás en su vida, él mintió. Y cuando descubrió quién era realmente, se dio cuenta de que no solo era peligroso; era el tipo de hombre del que no se escapa. Lyric quería huir. Quería libertad. Pero deseaba encontrar su camino y recuperar su respeto. Eventualmente, se vio obligada a entrar en un mundo sombrío y peligroso del que preferiría mantenerse alejada.
El favorito de su majestad
«Quien roba la corona con sangre, está destinado a vivir una masacre» Cuando una princesa ilegítima es torturada por su "familia" toda su vida y su única motivación es encontrar esposo para escapar de aquel horrible castillo. La muerte toca su alma reclamandola como suya. Afortunadamente es salvada, y tras eso describe un nuevo poder en su sangre; sin embargo, vista como una amenaza, es torturada y casada con un Lord de bajo rango. Después de años de batallas y una niñez arruinada, la princesa ha decidido cobrar venganza contra aquellos que la hicieron sufrir. Incluso si esto significaba sacrificar su propio corazón.
La medicina Omega rechazada del Alfa
Durante tres años, fui el secreto del Alfa Kael. Mi tacto era la única cura para la maldición del veneno de plata que retorcía su cuerpo en agonía, y él me prometió que si no encontraba a su compañera destinada para cuando yo cumpliera veinticinco años, me elegiría a mí. En mi vigésimo quinto cumpleaños, trajo a otra mujer a casa. Me exigió la llave de su penthouse y arrojó una tarjeta de crédito sin límite sobre la cama. —Esto es por tus servicios —dijo con frialdad. Su nuevo amor, Lila, era una maestra de la manipulación. Cuando me incriminó por secuestrarla, Kael casi ahoga a mi madre enferma en un pantano para obligarme a confesar. Cuando me volvió a incriminar por empujar a su abuela, me abofeteó frente a toda la manada y me exigió que me arrodillara. No podía entender cómo el hombre que una vez me protegió pudo convertirse en mi mayor verdugo, cegado por una loba intrigante. La gota que derramó el vaso llegó cuando su maldición estalló. Intentó forzarme, solo para acusarme de intentar atraparlo cuando Lila entró. Ese día, rompí nuestro vínculo y me fui a una manada rival, donde mi amigo de la infancia —mi compañero destinado de segunda oportunidad— acababa de despertar de un coma de seis años.
