Libros de Hombre Lobo
Luna abandonada: Ahora intocable
Durante ocho años, Cecilia Moore fue la Luna perfecta: siempre leal y sin marcar. Hasta el día en que encontró a la realidad: su compañero Alfa en su cama con una loba joven y pura. En un mundo dominado por linajes y lazos de apareamiento, Cecilia siempre fue la rara, la que no encajaba del todo. Pero ahora, está harta de jugar según las reglas de los lobos. Sonríe, mientras le entrega a Xavier los informes financieros trimestrales,y bien sujetos al final, están los papeles del divorcio. "¿Estás molesta?" él gruñe. "Lo suficiente como para cometer un locura," responde ella, con Se gesta bajo el mismo techo, pero entre ellos ya no hay hogar, solo una guerra silenciosa. Xavier todavía se cree el Alfa en su hisoria, pero Cecilia ya está harto de seguir. Con cada mirada helada y movimiento calculado, ella se prepara para desaparecer de su mundo, como la compañera que él nunca mereció. Y cuando al fín él comprenda la fortaleza del corazón que rompió... Puede que ya sea demasiado tarde para recuperarlo.
Elegida por el maldito Rey Alfa
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo: enorme, brutal, y maldito hasta la médula. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido de ella con vida. Entonces, ¿por qué me eligió a mí? La omega, la más baja en la jerarquía de la manada, gorda e indeseable. A la que mi propia manada ofreció como si no valiera nada. Se suponía que una noche con el despiadado rey acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora anhelo al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no conoce el amor. No tiene compañeras. Él toma. Posee. Y nunca se queda. Qué mal para él... No soy la chica débil y patética que desecharon. Soy algo mucho más peligroso: la única capaz de deshacer su maldición... o hacer tambalear su reino.
Mi hermana me robó a mi compañero y se lo permití
"Mi hermana amenaza con quitarme a mi compañero. Y yo dejo que se lo quede." Nacida sin lobo, Seraphina es la vergüenza de su manada, hasta que una noche de borrachera la deja embarazada y casada con Kieran, el despiadado Alfa que nunca la quiso. Pero su matrimonio de una década no fue un cuento de hadas. Durante diez años, soportó la humillación: Sin título de Luna. Sin marca de apareamiento. Solo sábanas frías y miradas más frías aún. Cuando su perfecta hermana regresó, Kieran pidió el divorcio la misma noche. Y su familia estaba feliz de ver su matrimonio roto. Seraphina no luchó, sino que se fue en silencio. Sin embargo, cuando el peligro acechó, verdades asombrosas salieron a la luz: ☽ Esa noche no fue un accidente ☽ Su "defecto" es en realidad un don raro ☽ Y ahora todos los Alfas -incluido su exmarido- pelearán por reclamarla Lástima que ya está cansada de ser poseída. *** El gruñido de Kieran vibró en mis huesos mientras me sujetaba contra la pared. El calor de su cuerpo atravesaba capas de tela. "¿Crees que irte es tan fácil, Seraphina?" Sus dientes rozaron la piel inmaculada de mi garganta. "Tú. Eres. Mía." Una mano ardiente subió por mi muslo. "Nadie más te tocará jamás." "Tuviste diez años para reclamarme, Alfa." Mostré los dientes en una sonrisa. "Es curioso cómo solo recuerdas que soy tuya... cuando me estoy yendo."
La Luna Preciosa del Rey Licántropo
Narine nunca esperó sobrevivir. No después de lo que le hicieron a su cuerpo, mente y alma. Pero el destino tenía otros planes. Rescatada por el Supremo Alfa Sargis, el líder más temido del reino, termina bajo la protección de un hombre que no conoce... y un vínculo que no comprende. Sargis no es ajeno al sacrificio. Implacable, ambicioso y leal al vínculo sagrado de almas gemelas, ha pasado años buscando el alma que el destino le prometió. Nunca imaginó que esta llegaría a él rota, al borde de la muerte y temerosa de su propia sombra. Nunca tuvo intención de enamorarse de ella... pero lo hizo. Fuerte y rápido. Y destruiría el mundo antes de permitir que alguien la hiera de nuevo. Lo que comienza en silencio entre dos almas fracturadas lentamente se convierte en algo íntimo y real. Pero la recuperación nunca sigue un camino recto. Con la corte murmurando, el pasado acechando sus pasos y el futuro pendiendo de un hilo, su vínculo se pone a prueba una y otra vez. Porque enamorarse es una cosa, pero sobrevivir al amor es otra. Narine debe decidir si puede sobrevivir siendo amada por un hombre que arde como el fuego, cuando todo lo que ha conocido es cómo no sentir. ¿Se encogerá por el bien de la paz, o se alzará como Reina por el bien de su alma? Para los lectores que creen que incluso las almas más fracturadas pueden sanar, y que el verdadero amor no te salva, sino que te acompaña mientras te salvas a ti mismo.
Destinada a mi gran cuñado
Su vida era perfecta hasta que conoció al hermano mayor de su novio. Había una regla en la manada Night Shade: si el Alfa rechazaba a su pareja, perdería su posición. Y la vida de Sophia estaba relacionada con esa ley, pues era una Omega que salía con el hermano menor del Alfa. Bryan Morrison, el Alfa actual, no solo era un hombre de sangre fría, sino también un encantador hombre de negocios. De hecho, su nombre era suficiente para poner a temblar a las demás manadas, pues era conocido por ser muy despiadado. ¿Y si por un giro del destino su camino se entralazaba con el del Sophia?
La manada perdida
Hace seis años, le entregué todo al chico que cambió mi vida: mi corazón, mi cuerpo, mi confianza. Al día siguiente, desapareció sin decir una palabra. Desde entonces, la vida no ha sido fácil. Enterré a mis padres la misma semana que llevé a mi hijo recién nacido a casa desde el hospital. Con solo dieciocho años, me convertí en madre y en tutora de mi hermana de quince años; apenas soportaba el peso de todo. Cuando finalmente pensé que había encontrado estabilidad en un esposo amoroso, descubrí que llevaba una doble vida con otra mujer. Ahora, mi hijo, Jaxon, es un rebelde, enojado con la vida y cargando heridas que no puedo sanar. Después de otra llamada más de la escuela, esta vez por expulsión, supe que no podíamos seguir fingiendo que todo estaba bien. Necesitábamos un nuevo comienzo. Nunca esperé que este nuevo comienzo me llevara a un tranquilo pueblo de montaña que escondía un peligroso secreto... o a él. Porque este pueblo colinda con una manada oculta de cambiantes lobo, y su alfa no es otro que el chico que desapareció hace seis años. El mismo que no sabe que me dejó con más que un corazón roto... Me dejó con su hijo. ¡Advertencia! Esta historia es una en la que una mujer tiene múltiples intereses amorosos y contiene escenas explícitas, incluyendo relaciones entre hombres, a lo largo de la trama.
Recupera a la Luna abandonada
La noche en que descubrí que la amante de mi esposo estaba esperando a su heredero, sonreí para las cámaras... mientras ya le tenía preparada la caída. Scarlett nació como una reina-heredera de un poderoso legado, Luna de la Manada Luna Oscura por sangre y por sacrificio. Ella le dio todo a Alexander: su amor, su lealtad, su vida. A cambio, él mostrarse públicamente con su amante frente a la manada... y se atrevió a llamarlo deber. Pero Scarlett no iba a quedarse hecha polvo en un rincón, llorando como una más. Llevará su corona de espinas, con orgullo. Destruirá cada mentira que dijeron sobre ella, y cuando ataque, va a ser inolvidable. Ese Alfa olvidó de que la mujer a la que traicionó es mucho más peligrosa que la chica que lo amó alguna vez.
Recházame
Almas gemelas, dos palabras que colocan el mundo de cualquiera de cabeza. Algo que todo lobo espera y anhela. ¿Pero que pasa cuando la encuentras en la hija de tu mejor amiga? ¿Cuándo eres varios años mayor? ¿Cuándo tienes miedo? Dicen que uno perdona, espera y ama una vez que la encuentras. Pero, ¿será así? ¿podrá ella esperarlo por siempre? *LIBRO II RECHAZADA, HISTORIA DE AURORA Y BRENIN*
La compañera muda que el Alfa dejó morir
Mi madre estaba en el hospital por una mordida de perro espantosa, así que llamé a mi prometido, Cael. Se suponía que él era mi roca. En lugar de eso, recibí su fastidio. Estaba en Valle de Bravo, en un viaje de esquí con mi mejor amiga, Hilda. —¿Qué quieres que haga? ¿Volar de regreso ahora mismo? —espetó, antes de colgar para volver a la “nieve perfecta”. Resultó que el perro era de Hilda. La mordida en la pierna de mi madre, que era diabética, se convirtió en una infección que la devoraba por dentro. Le envié un mensaje a Cael para ponerlo al tanto. Le dije que estaba empeorando, que los médicos hablaban de cirugía. No me devolvió la llamada. En su lugar, Hilda actualizó su historia de Instagram: una foto de ella y Cael, con las mejillas sonrojadas por el frío, sonriendo frente a una chimenea. El pie de foto era un simple emoji de corazón. Mientras ellos bebían chocolate caliente, mi madre entró en shock séptico. Sentada sola en la lúgubre sala de espera del hospital, mirando mi teléfono en silencio, supe que él ya había elegido. Había elegido unas vacaciones. Había elegido a mi mejor amiga. Había dejado que mi madre muriera completamente sola. Falleció a las 3:17 de la madrugada. Sostuve su mano hasta que se enfrió y luego salí a la calle, bajo el amanecer gris. No solo estaba de luto. Estaba harta. Iba a borrarme de su mundo y a quemarlo todo hasta los cimientos.
Me perteneces, Omega
Allison se enamoró de Ethan Iversen, el futuro alfa de la Manada Moonlight Crown. Siempre quiso que él se fijara en ella. Sin embargo, Ethan era un alfa arrogante que pensaba que una débil omega no podía ser su pareja. El primo de Ethan, Ryan Iversen, que había vuelto del extranjero y era el verdadero heredero de la manada, nunca intentó conseguir el puesto ni mostró ningún interés por él. Era todo un alfa playboy, pero cuando regresó a la manada, una cosa cautivó sus ojos y fue Allison.
El alfa prisionero
Emma ha crecido con las historias sobre brujas y hombres lobos que le contaba su madre. Por culpa de esa obsesión, vivió recluida junto a su hermano mellizo la mayor parte de su vida. El día en que un misterioso folleto llegó a la puerta de su cabaña, Emma debió desconfiar y recordar todas las advertencias que le daba su fallecida madre. ¿Cómo pudo llegar aquel papel a su pequeño hogar alejado del mundo exterior? La idea de comenzar una nueva vida en un pueblo de Alaska junto a su hermano mellizo, era demasiado tentadora como para dejarla pasar. Sin pensarlo demasiado, ambos hermanos abandonaron todo lo conocido para embarcarse en un viaje que los llevaría a lo que ellos creían que era un idílico pueblo, pero apenas llegaron, se dieron cuenta de que aquel lugar no era lo que esperaban. En especial, cuando un enorme, musculoso y atractivo hombre, apareció desnudo en la puerta de su nueva casa mientras les exigía que se marcharan y, para colmo, no dejaba de llamarla bruja. Su primer pensamiento fue escapar. ¿El problema? Quien entraba en Silvershade Summit nunca podría salir y Emma estaba atrapada en aquel lugar con ese loco hombre que no solo la exasperaba, también ponía todas sus hormonas a punto de ebullición. Asher llevaba ciento cincuenta años prisionero en aquel pueblo junto a su manada y todo por culpa de una bruja. El alfa odiaba a las de su clase por más que, para romper la maldición, una bruja debía llegar Silvershade Summit y unirse a él como su compañera de vida. ¡Él jamás se uniría a una bruja, aunque eso significara la liberación! Lo que Asher no esperaba, era que la mujer a la que aborrecía sin conocerla, volviera loco a su lobo y no lograra pensar en otra cosa que no fuera en poseerla.
El Alfa y su pareja rechazada
La vida era un lecho de rosas para Debra, la hija del Alfa, hasta que tuvo una aventura de una noche con Caleb. Estaba segura de que él era su pareja designada por la Diosa de la Luna. Pero este hombre odioso se negó a aceptarla. Pasaron semanas antes de que Debra descubriera que estaba embarazada. Su embarazo fue una vergüenza para ella y para todos los que amaba. No sólo ella fue expulsada, sino que su padre también fue perseguido por los usurpadores. Afortunadamente, sobrevivió con la ayuda de la misteriosa Manada Espina. Pasaron cinco años y Debra no supo nada de Caleb. Un día sus caminos se volvieron a cruzar. Ambos estaban en la misma misión: llevar a cabo investigaciones secretas en el peligroso pueblo de Roz por la seguridad y la posteridad de sus respectivas manadas. Caleb todavía se mostraba frío con ella. Pero con el paso del tiempo, se enamoró perdidamente de ella. Intentó compensar el abandono de Debra, pero la chica ya no lo quería. Estaba empeñada en ocultarle que tenían una hija y también en hacer una ruptura limpia. ¿Qué les deparaba el futuro a los dos mientras viajaban por el pueblo de Roz? ¿Qué tipo de secretos encontrarían? ¿Caleb se ganaría el corazón de Debra y conocería a su adorable hija? ¡Descúbralo!
Del Omega Rechazado al Lobo Blanco Supremo
Estaba muriendo en el banquete, tosiendo sangre negra mientras la manada celebraba el ascenso de mi hermanastra, Lidia. Al otro lado del salón, Caleb, el Alfa y mi Compañero Predestinado, no parecía preocupado. Parecía molesto. —Ya basta, Elena —su voz retumbó en mi cabeza—. No arruines esta noche con tus mentiras para llamar la atención. Le supliqué, diciéndole que era veneno, pero él simplemente me ordenó salir de la Casa de la Manada para no ensuciar el piso. Con el corazón destrozado, exigí públicamente la Ceremonia de Ruptura para romper nuestro vínculo y me fui a morir sola en un motel de mala muerte. Solo después de que di mi último aliento, la verdad salió a la luz. Le envié a Caleb los registros médicos que probaban que Lidia había estado envenenando mi té con acónito durante diez años. Él enloqueció de dolor, dándose cuenta de que había protegido a la asesina y rechazado a su verdadera compañera. Torturó a Lidia, pero su arrepentimiento no podía traerme de vuelta. O eso pensaba él. En el más allá, la Diosa Luna me mostró mi reflejo. No era una inútil sin lobo. Era una Loba Blanca, la más rara y poderosa de todas, suprimida por el veneno. —Puedes quedarte aquí en paz —dijo la Diosa—. O puedes regresar. Miré la vida que me robaron. Miré el poder que nunca pude usar. —Quiero regresar —dije—. No por su amor. Sino por venganza. Abrí los ojos y, por primera vez en mi vida, mi loba rugió.
Su omega prohibida: ¡A merced del Alfa!
Brienna Clarks lleva tres meses trabajando para Lucan Cavendish, uno de los alfas más respetados -y temidos- del país. Para todos, ella es una asesora eficiente, fría, profesional. Para él, una pieza clave en su agenda. Para sí misma... un problema. Porque Brienna es una omega oculta, dependiendo de supresores para esconder lo que es, y Lucan es el único alfa que su cuerpo nunca logró ignorar. Cuando él interrumpe sus vacaciones para ordenarle que vuele de inmediato a su mansión en North Ridge, Brienna piensa que se trata de una crisis de empresa. En cambio, descubre algo que la quiebra desde dentro: Lucan va a casarse con la heredera de otra familia alfa, y necesita su ayuda para preparar el anuncio oficial. Una tormenta de invierno se cierne sobre las montañas. Los vuelos comienzan a cancelarse. Y Brienna empieza a sentir los síntomas de un celo adelantado, justo cuando más necesita mantener las distancias. Lucan no sabe nada. No sospecha que su presencia acelera lo que ella ha evitado toda su vida. Tampoco entiende por qué el aroma de su asistente -tan tenue antes- empieza a cambiar. Solo sabe que algo en Brienna lo inquieta y lo atrae de una manera que no debería, justo cuando está a punto de unir su vida con otra mujer. Quedan atrapados por la nieve. Ella intenta aferrarse al control. Él empieza a notarla más de la cuenta. Y cuando el instinto empiece a romper lo que ella lleva años conteniendo... ninguno podrá fingir que todo sigue igual. "¿Por qué tiembla, Clarks?" "Estoy cansada, señor." "No. No es eso." Él intenta ignorarlo. Ella intenta controlarse. Ninguno lo logra. "No me mires así." "No estoy mirándola de ninguna forma." "Clarks... si se acerca un poco más, no voy a poder comportarme."
Renacer: El Arrepentimiento del Alfa y la Reina de la Serpiente
Era la Ceremonia de Emparejamiento, el día más importante para nuestra manada, pero para mí, se sentía como caminar hacia la horca. Estaba parada sobre la alfombra de terciopelo, esperando a que Jacob, el heredero Alfa, me reclamara. De repente, mi hermana menor, Bella, se arrojó a los pies del Anciano, gritando que ella y Jacob estaban enamorados. Jacob no lo negó. Me miró con una frialdad calculadora, anunció que la elegía a ella y rompió públicamente nuestro compromiso. En mi vida anterior, esta traición me destruyó. Había luchado por casarme con él, solo para convertirme en una "incubadora defectuosa" encerrada en una habitación. Recordaba los moretones que nunca sanaban y el fuego que finalmente me mató. Mientras yo ardía hasta morir, a Jacob solo le importaba salvar a Bella. Ahora, parada en el mismo lugar, la multitud se burlaba de mí llamándome "mercancía dañada". Mi padre se burló, señalando hacia el fondo del salón donde estaban los clanes "inferiores", diciéndome que eligiera una rata o una serpiente si quería quedarme en la Casa de la Manada. Creían que me estaban arruinando. No se daban cuenta de que me estaban entregando la llave de mi libertad. Me di la vuelta, alejándome de los lobos que sonreían con malicia, y caminé hacia el rincón más oscuro del salón. Allí estaba sentado Draco, el Rey Serpiente, un hombre al que todos temían y despreciaban. Él fue el único que intentó atravesar las vigas en llamas para salvarme en mi vida pasada. Me detuve frente a él, ignoré los jadeos de la multitud y extendí mi mano. —Te elijo a ti.
Ese príncipe es una chica: La compañera esclava cautiva del malvado rey
Ellos no saben que soy una chica. Todos me miran como si fuera un hombre, un príncipe. Su especie compra humanos para satisfacer sus lujuriosos deseos. Y cuando ellos llegaron a nuestro reino para llevar a mi hermana, intervine para protegerla. Fue así como ellos también terminaron comprándome. El plan era escapar, pero mi hermana y yo nunca tuvimos una oportunidad. ¿Cómo iba a saber que nuestra prisión sería el lugar más fortificado de su reino? Se suponía que debía quedarme en el anonimato, pues no tenían un uso para mí. Solo era alguien a quien nunca debían comprar. Pero entonces, el hombre más poderoso de la salvaje tierra, su despiadado rey bestia, se interesó por ese "principito bonito". ¿Cómo podremos sobrevivir en este reino brutal, donde todos odian a los de nuestra especie y no tienen piedad de nosotros? ¿Y cómo puede alguien, con un secreto como el mío, convertirse en una esclava sexual? Nota del autor: es una novela de romance oscuro, apta solo para mayores de edad. Espera varios temas sensibles, como la violencia. Si eres un lector experimentado de este género, buscas algo diferente y estás preparado para entrar sin saber qué es lo que te espera, ¡entonces sumérgete en esta aventura! . De la autora del bestseller internacional "La Esclava Más Odiada Del Rey"
Amada por el Rey Alfa
Jennifer Smith era la hija del Alfa. Su familia fue destruida por traidores que venían de dentro de su manada. Su madre murió de una enfermedad; su padre fue asesinado por el Beta; y su manada fue conquistada. Sola y encarcelada, Jennifer escapó para recurrir a la manada de Dark River, donde finalmente fue esclavizada. Aunque fue constantemente abusada e insultada, nunca se rindió ni admitió la derrota. Su pareja resultó ser Anthony Jones, el príncipe licántropo del reino de Osman. El reino de Osman gobernaba sobre todas las manadas. Pero el noble príncipe parecía tener su propio secreto. El gran poder de Jennifer atrajo al príncipe y la llevaron rápidamente al campo de entrenamiento real, donde su destino cambió para siempre. Hambrienta de venganza contra aquellos que destruyeron a su familia, Jennifer se concentró con todo el corazón en el entrenamiento. ¿El príncipe Anthony rechazaría a Jennifer por su humilde identidad? ¿Qué les pasaría en el campo de entrenamiento? ¿Qué elegiría ella entre el amor y el odio? ¿Y cuál era el secreto del príncipe?
El ascenso de la Luna fea
Lyric había pasado su vida siendo odiada. Era acosada por su rostro lleno de cicatrices y despreciada por todos, incluyendo a su propio compañero. Todos le decían que era fea. Su compañero solo la mantenía cerca para ganar territorio, y en el momento en que consiguió lo que quería, la rechazó, dejándola rota y sola. Entonces, conoció al primer hombre que la llamó hermosa. El primero que le mostró lo que se siente ser amada. Fue solo una noche, pero lo cambió todo. Para Lyric, él era un santo, un salvador. Para él, ella era la única mujer que había logrado serlo sentir pleno en la intimidad, un problema que había estado enfrentando durante años. Lyric pensó que su destino finalmente sería diferente, pero como todos los demás en su vida, él mintió. Y cuando descubrió quién era realmente, se dio cuenta de que no solo era peligroso; era el tipo de hombre del que no se escapa. Lyric quería huir. Quería libertad. Pero deseaba encontrar su camino y recuperar su respeto. Eventualmente, se vio obligada a entrar en un mundo sombrío y peligroso del que preferiría mantenerse alejada.
Rechazada por un Alfa, Mimada por un Lycan
Rechazada por su pareja, de la que había estado enamorada durante mucho tiempo, Jasmine se sintió completamente humillada. En busca de consuelo, se dirigió a una fiesta para ahogar sus penas. Pero las cosas empeoraron cuando sus amigos le propusieron un cruel reto: besar a un desconocido o pedir perdón a su pareja. Sin otra opción, Jasmine se acercó a un desconocido y lo besó, pensando que eso sería el final. Sin embargo, inesperadamente, el desconocido le rodeó la cintura con los brazos y le susurró al oído: "¡Eres mía!". Gruñó, y sus palabras le provocaron escalofríos. Entonces, le ofreció una solución que lo cambiaría todo...
El favorito de su majestad
«Quien roba la corona con sangre, está destinado a vivir una masacre» Cuando una princesa ilegítima es torturada por su "familia" toda su vida y su única motivación es encontrar esposo para escapar de aquel horrible castillo. La muerte toca su alma reclamandola como suya. Afortunadamente es salvada, y tras eso describe un nuevo poder en su sangre; sin embargo, vista como una amenaza, es torturada y casada con un Lord de bajo rango. Después de años de batallas y una niñez arruinada, la princesa ha decidido cobrar venganza contra aquellos que la hicieron sufrir. Incluso si esto significaba sacrificar su propio corazón.
