Género Ranking
Instalar APP HOT
Mi Compañero Alfa Me Envenenó: El Regreso de la Luna
img img Mi Compañero Alfa Me Envenenó: El Regreso de la Luna img Capítulo 4
4 Capítulo
Capítulo 5 img
Capítulo 6 img
Capítulo 7 img
Capítulo 8 img
Capítulo 9 img
Capítulo 10 img
img
  /  1
img

Capítulo 4

POV Alina:

El departamento de Debi olía a salvia y a comida para llevar de ayer.

-Siéntate -ordenó.

Tomó la memoria USB y la conectó a su laptop.

-Tengo un amigo en forense que me debe un favor. Le voy a enviar los datos químicos de los manifiestos de envío. Él puede confirmar los niveles de toxicidad.

Luego agarró una jeringa.

-Necesito hacerte un análisis de sangre, Ali. Alquimia básica. Si hay acónito en tu sistema, el reactivo se volverá negro.

Extendí mi brazo.

Debi colocó la muestra de sangre en un vial de vidrio con un líquido transparente. Lo agitó.

Se volvió negro como el carbón al instante.

-Eso es letal -susurró Debi-. Deberías estar muerta.

Pero entonces, el líquido negro comenzó a burbujear. Siseó, volviéndose de un blanco violento y brillante.

Debi jadeó.

-Ali... mira.

-Lo está metabolizando -dijo, con la voz temblorosa-. Tu sangre se está comiendo el veneno. Esa no es sangre de Alfa normal. Eso es...

-La Loba Blanca -susurré.

-Es real -dijo Debi-. *Tus padres lo sabían. Por eso tuvieron que suprimirlo. Una Loba Blanca no es solo una Luna. Eres una Suprema. Tienes un rango superior a todos.*

La revelación me golpeó. No estaba rota. Era un arma nuclear que intentaban mantener desactivada.

-Te temen -dijo Debi-. Y esta noche, van a terminar el trabajo.

-Que lo intenten -dije. Alcancé una pila de papeles en el escritorio de Debi.

Un documento de Ruptura de Vínculos.

-Lo voy a firmar -dije.

-Si firmas eso, te conviertes en una errante ante la ley.

-No quiero sus nombres -dije.

Firmé mi nombre. No *Alina Garza*. No *Alina Montemayor*.

Solo *Esperanza*.

-Tengo un vuelo chárter privado listo -dijo Debi-. Mi primo transporta carga al norte. Puede llevarte. El avión despega a las 9 PM.

-Tiempo de sobra para prenderle fuego a su mundo -dije.

Conduje de regreso a la mansión por última vez.

Fui a la habitación principal. Empaqué una sola maleta. Solo jeans, botas y el relicario de mi abuela.

Entré al baño. Sobre el mostrador había una copa de plata.

Una nota estaba apoyada contra ella. *Bebe esto antes de venir, querida. - Mamá*

Levanté la copa. Olía a té de menta, enmascarando el amargo olor a almendras.

Mi teléfono vibró. Abrí la aplicación de seguridad en mi teléfono. Había instalado una puerta trasera en el sistema de cámaras semanas atrás, cuando Iván se jactaba de las nuevas actualizaciones 4K.

Iván, Kiara, Leo y mis padres estaban en la suite VIP. Riendo.

-Estará muerta para los fuegos artificiales -escuché decir a mi padre.

Me quedé mirando la pantalla.

Levanté la copa a mis labios. Tomé un sorbo diminuto. Solo lo suficiente para cubrir mi lengua.

Luego vertí el resto por el desagüe.

Fui al baño y vomité. Necesitaba los síntomas -la palidez, el sudor- pero no la muerte.

Debi me había dado una inyección de estimulante para contrarrestar los efectos residuales. Me la clavé en el muslo.

El fuego corrió por mis venas.

Mis huesos crujieron. *Pop.*

*Es hora*, rugió mi loba.

-Todavía no -dije entre dientes-. Aguanta.

Me puse de pie. Parecía un cadáver. Perfecto.

Agarré el regalo que había preparado. Una caja envuelta en papel negro.

Dentro había un reproductor de audio digital y las fotos.

Llamé a un servicio de mensajería.

-Entrega prioritaria. Suite VIP en el Parque Luna de Plata. No se detengan por nadie.

Salí de la casa.

Había terminado de ser Alina la Víctima.

Esta noche, yo era la Verdugo.

Anterior
                         
Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022